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Bruxismo. La era del estrés

BRUXISMO

LA ERA DEL ESTRÉS

BRUXISMO

En un momento social crítico cargado de incertidumbre política, sanitaria y económica. Tras un año de restricciones, confinamiento y tratando de reinventarnos, nos encontramos a diario en la consulta con personas que padecen síntomas relacionados con el bruxismo como fuertes dolores de cabeza, dolor de cervicales y sobrecarga en la mandíbula. Así como desgaste de los dientes, sensibilidad y recesiones gingivales.
¿QUÉ ES EL BRUXISMO?

El bruxismo es un hábito involuntario que consiste en apretar los dientes, tanto de día como de noche aunque es más frecuente durante el sueño. Es una manera natural de descargar tensiones y canalizar momentos de ansiedad o estrés a través de la contracción de los músculos masticatorios.

Este hábito es muy perjudicial para la salud pudiendo derivar en problemas a nivel de la articulación temporomandibular (ATM) que limitan la capacidad de apertura oral, a nivel cervical, muscular y oral: produciendo cefaleas, fuertes contracturas musculares, el desgaste irreversible de los dientes e inflamación y pérdida de la encía.

¿CÓMO PALIAR ESTA ENFERMEDAD?

La terapéutica más eficaz empleada para esta enfermedad tan común es la utilización nocturna de férulas de descarga o férulas Michigan, estas controlan la posición mandibular, reducen la tensión muscular y protegen los dientes evitando desgastes.

Actualmente aconsejamos acompañar la férula Michigan con otros tratamientos simultáneos como la aplicación de toxina botulínica tipo A -comúnmente conocida como Botox-.

La toxina botulínica nos ayudará a bloquear la acción del músculo masetero, consiguiendo de esta forma reducir mucho las tensiones musculares y con ello todos los síntomas derivados del bruxismo.

Es aconsejable realizar ejercicios de relajación, masajear las zonas musculares mandibulares afectadas y dormir las horas adecuadas manteniendo una correcta postura corporal.

*La férula de descarga es un dispositivo de resina fabricado a medida y removible que se coloca sobre los dientes del maxilar superior (aunque a veces puede fabricarse para colocarla sobre los dientes inferiores). Esta férula imita una superficie oclusal ideal y aumenta la dimensión vertical de manera que “desprograma” los músculos de la cara para que estos se deshabitúen a las malposiciones que causan tensiones y al rechinamiento de los dientes, eliminando así los dolores musculares de cabeza, cuello u oído.